This Is Us, The Cabin: La cabaña de los Pearson

El capítulo 14 de la cuarta temporada de 'This Is Us' funciona muy bien en todas las líneas de tiempo y nos deja con los ojos llenos de lágrimas en una particular escena.

La cabaña de los Pearson se convierte en la principal protagonista de este episodio, pues reúne a nuestra familia favorita en dos distintos momentos del pasado, el presente y da pie a uno para el futuro. Así que vamos por orden cronológico.

La idea de enterrar una cápsula de tiempo es algo más o menos común en televisión. Acá la idea es de Jack y cada uno reacciona de la forma imaginada. A Kevin no le interesa mucho el tema, Kate obedece a su papá, Randall se estresa y Rebecca apoya a Jack, quien nos rompe el corazón al decir que la abrirán cuando los chicos cumplan 18 años, pues sabemos que él no estará para ese momento. 

Cuando son adolescentes, los Pearson vuelven a la cabaña en circunstancias menos felices. En el capítulo anterior vimos la terrible relación en la que estaba Kate con Marc, y que Rebecca había llamado a sus hijos para ir a buscarla pues temía que algo estaba más. Siempre dicen que nadie sabe más que tu mamá y acá hicieron bien en seguir el instinto de Rebecca. No recuerdo haber odiado a un personaje con esta intensidad desde que Oliver Trask apareció en The O.C., pero cuando Marc se puso a jugar con la taza de Jack solo quería pegarle.

Cuando Rebecca, Kevin y Randall llegaron en la mañana siguiente se dieron cuenta que algo no estaba bien. El momento en que Kate les enseña la herida en su mano por haber tenido que entrar por la ventana luego de que Marc le cerrara la puerta es desgarrador y la rabia en los ojos de su familia reflejan la difícil situación. La intervención de Rebecca evitó que todo acabe en Marc siendo asesinado a golpes por Kevin y Randall (lamentablemente), pero la intensidad de su mirada al decirle que se vaya también es para aplaudir. Ojalá sea lo último que vemos de él.

Llegamos entonces a la actualidad, el 'Big Three' no la pasa bien y como vimos en los episodios anteriores, han decidido ir a la cabaña para descansar y ayudarse con sus problemas pero las cosas no marchan tan bien como ellos hubieran querido. Me dio gusto que los problemas menores no hayan ocupado tanto tiempo y así dieron paso a conversaciones más importantes, pero el momento en que Kate pone los mensajes de voz que Madison le dejó contándole que se acostó con Kevin son muy divertidos. Aunque Kate se molestó, finalmente esto no fue tan relevante el resto del episodio.

Es cuando Kevin se entera de la enfermedad de su mamá y el hecho de que sus hermanos se lo hayan ocultado cuando empieza lo más emocional. Siempre es feo ser el último en enterarse de algo, peor aún para alguien como Kevin, quien siempre se sintió el sobrante en su familia. Y todavía peor cuando es algo tan delicado como la salud de tu madre. Randall y Kate tenían razón para respetar la voluntad de Rebecca pero Kevin también tiene razón en ofenderse. Si bien esto no termina siendo el detonante para la pelea que Kevin y Randall tendrán, me parece que sí será algo que se sacarán en cara más adelante.

Y llegamos al momento en que deciden desenterrar la cápsula de tiempo. Kevin puso una foto de él con Sophie, Kate un juego de 'mash' y Randall, que no logró decidir qué enterrar, encuentra la pieza del rompecabezas con la cara de Jack y recuerdan que fue Kevin quien lo ayudó en ese momento de ansiedad. ¿Qué pusieron Jack y Rebecca? Primero encuentran el plano de una casa, la que Jack quería construir en ese terreno para su vejez con su esposa y después un cassette.

Escuchar la voz de Jack después de tantos años para sus hijos fue una emoción muy fuerte y para nosotros también. No recuerdo un momento tan lleno de sentimiento desde la muerte de Jack. Fue algo tan agridulce para los tres, la alegría de escuchar a su padre y la tristeza de que no esté más con ellos, las lágrimas de ellos (y las nuestras) no tardaron en caer. Una vez más me paro a aplaudir a los guionistas de esta serie.

Y el capítulo termina con un viaje más al futuro. Cuando Kevin se quedó mirando el plano de la casa que dibujó Jack ya imaginábamos qué iba a pasar. Que sea él quien termine haciendo realidad el sueño de Jack demuestra una vez más su sensibilidad, como cuando decidió buscar y ayudar a Nicky. Ver cuánto ha madurado Kevin desde el inicio de la serie es de lo más satisfactorio.

¿Qué más pasó?

Toby y Jack: Todos sabíamos que nada terriblemente malo le iba a pasar a Jack bajo el cuidado de su papá, pero verlo atorarse fue demasiado estresante y me tuvo al borde del sillón. Por favor, no más sustos así.

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