The Crown, cuarta temporada: El cuento de hadas que no fue
Desde que 'The Crown' llegó a nuestras pantallas en 2016 muchos esperábamos con ansias el momento en que la serie llegara al complicado matrimonio entre Carlos y Diana y vaya que no decepcionó.
Todos conocemos la historia, incluso si no estuviste vivo o eras muy chico cuando el matrimonio se dio y cuando se derrumbó. Lo cierto es que el matrimonio del Príncipe y la Princesa de Gales empezó derrumbado.
Ya en la tercera temporada habíamos visto que el gran amor de Carlos era Camila, pero la familia se opuso, ella se casó con otro y él quedó destrozado pero nunca se resignó. Aquella vez hablábamos de Carlos como un personaje que terminó generando simpatía, tanto por su amor imposible como por el poco amor que recibía por parte de sus padres.
Sin embargo, en esta temporada esa simpatía desapareció. Sí, Carlos no tuvo el amor de sus padres, lo alejaron de la mujer que amaba pero no solo no se resignó, sino que le hizo la vida imposible a la mujer con la que finalmente se casó.
Josh O'Connor hace un fantástico trabajo como Carlos y Emma Corrin es genial como Diana, en especial por la dificultad que representa interpretar a una persona real que fue tan amada. Desde su inocencia cuando recién lo conoce, su miedo cuando se da cuenta que no será el cuento de hadas que pensó y con el correr del tiempo su determinación para defenderse ante su esposo.
Diana tuvo serios problemas mentales y las escenas en las que la vimos mostrar su desorden alimenticio fueron realmente tristes. Sus momentos de soledad y desesperación ante lo poco que podía hacer para intentar arreglar su matrimonio fueron desgarradores.
Aunque cueste creer, aún no hemos visto lo peor de Carlos y Diana, por lo que tendremos que esperar a la siguiente temporada y al nuevo elenco.
Si bien el matrimonio de ellos fue la trama principal de esta cuarta temporada, también tuvimos el gobierno de Margaret Thatcher, brillantemente interpretada por Gillian Anderson. The Crown logró hacer de Thatcher un personaje respetado aunque no querido por sus polémicas decisiones.
¿Y el resto de la realeza? El capítulo en que la Reina decide verse con cada uno de sus hijos es uno de los mejores. La tristeza en la cara de la monarca al ver lo infelices que son fue un poema. Por cierto, acá coincidimos con Philip y nuestra favorita es Anne, quien con sus momentos de franqueza total se ganó nuestro corazón.La princesa Margaret pasó a un segundo plano esta temporada y era de esperarse considerando dónde estuvo el enfoque, pero incluso con el poco tiempo que pasó en pantalla sigue siendo el personaje más trágico. Sola, triste, sin algo que hacer, a la sombra del resto e incluso ignorada en sus consejos. Por experiencia propia, Margaret se dio cuenta del error que estaban cometiendo Charles y Diana pero nadie le hizo caso.
Más detalles
Fagan: El quinto capítulo nos dio una muestra que The Crown es muy buena también tratando con personas comunes. La historia de Michael Fagan es conmovedora y un gran contraste con la privilegiada vida de los protagonistas.
Philip: El Duke de Edinburgo tampoco tuvo mucho que hacer esta temporada pero sus dos momentos con Diana son de los más resaltantes. Primero su aprobación y en el capítulo final su dureza para tratarla cuando en un primer momento se acercó para intentar alentarla. La advertencia de que si se separan todo va a terminar mal es verdaderamente escalofriante cuando sabemos cómo finalizó su vida.
La Reina: Decimos que Anne es nuestra favorita por su franqueza y probablemente ninguno de sus dichos es más honesto que cuando le dice a su mamá: "¿No hacer nada es tu solución para todo?". Elizabeth entendió bien desde joven que como Reina no hacer nada, hablando políticamente, era la mejor actitud. Pero parece que no entendió que para ser madre se necesita todo lo contrario.



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