Élite, cuarta temporada: En la repetición se pierde el gusto
La cuarta temporada de Élite empieza exactamente igual que las tres anteriores, tiene también un final muy similar. Lamentablemente ese no es el único problema.
Un muerto o posible muerto en el inicio y más de un posible culpable que se revela al final. ¿Cuántas veces más los alumnos de Las Encinas van a estar implicados en un asesinato o intento de asesinato antes que alguno de sus padres se dé cuenta que de repente lo mejor es cambiar de colegio a sus hijos?
Con la salida de Lu, Carla y Nadia, la serie incorporó a cuatro nuevos alumnos con Phillippe, Ari, Patrick y Mencía, los tres últimos hijos del nuevo director del colegio, Benjamín. Más allá que los tres personajes que se fueron iban a ser difíciles de reemplazar, fuera de Mencía y un poco Phillippe, los otros no mostraron ni una cualidad redimible que los haga ganarse algo de simpatía.
El caso de Ari es el más llamativo. La serie no se preocupa en ningún momento por mostrar que tenga una personalidad medianamente interesante pero nos pide que aceptemos que Samuel y Guzmán se enamoren perdidamente de ella al punto de pelearse y retroceder por completo la relación de amistad que habían desarrollado desde la segunda temporada. No solo Samuel traiciona a Guzmán, sino que Guzmán regresa a usar esos molestos insulsos clasistas a los que recurría cuando recién se conocieron. La atracción física es entendible, pero que en un par de días los dos estén enamorados de ella cuando ella no hace más que generar problemas y sentirse superior al resto, es muy poco creíble en una serie que de por sí nos pide suspender nuestro sentido de realidad.
Después está Patrick, quien es usado para ser el nuevo obstáculo entre Ander y Omar, porque la serie parece que tiene prohibido que ellos sean felices por más de un capítulo. Lo más cuestionable de Patrick no es que se meta en la relación de ellos pues tampoco es que Ander se lo haya puesto difícil, sino el mal temperamento que lo hizo incluso agredir físicamente a su hermana cuando vio a Ander con alguien más. No solo ni siquiera lo vemos disculparse por esto, sino que nadie más, ni Guzmán, vuelve a tocar el tema y queda como nada. Mucha inteligencia tampoco mostró Patrick pues cuando claramente su intención era que Omar escuche a Ander decir que ya no lo quiere, pasa todo lo contrario y es él el que termina solo.
La relación de Mencía y Rebeka surge también muy rápido pero al menos en los momentos que las vemos juntas se ve química e interés mutuo. Sí, Mencía peca de tonta pues era claro que Armando no traería nada bueno, pero su inocencia es perdonada por su edad. De igual manera, aunque su papá seguro no es la persona que más confianza inspire, debió contarle la verdad en lugar de ceder al chantaje, complicar su vida y exponer la de su hermana en el final.
La que se lleva los aplausos en esta temporada es sin dudas Cayetana, quien también se robó por completo el protagonismo en el capítulo de Historias Breves en el que estuvo con Rebeka y Guzmán. Aceptó trabajar limpiando el colegio mientras seguía aparte con sus estudios y aunque inicialmente se acerca a Phillippe por interés, esta vez la vemos hacerse fuerte y no aceptar cubrir todo lo malo de él como lo hizo con Polo antes. Si alguien nos decía hace un año que Cayetana sería nuestro personaje favorito no lo hubiéramos creído. Phillippe, en cambio, fue alguien a quien faltó explorar más. De ninguna manera vamos a justificar el abuso que cometió en el pasado y el que casi comete con Cayetana, pero como lo dice ella acertadamente, esta actitud va más de la mano de su mala educación y el hecho de que nunca se le negó nada, por lo que verlo al final aceptar lo que hizo y estar dispuesto a afrontar las consecuencias es importante.
¿Y el misterio? Aunque Ari se salva tras el ataque de Armando, es él quien termina muerto por obra de Guzmán, lo que nos hace creer que la serie no terminará hasta que todos los protagonistas hayan matado a alguien. Guzmán le cuenta lo ocurrido a Samuel y Rebeka, quienes lo ayudan a deshacerse del cuerpo convenciéndolo que Armando era una mala persona y su final era merecido. Después de todo lo que ha ocurrido, ¿por qué no hay policías estacionados todos los días en este colegio y en las fiestas a las que van los alumnos?
Más detalles
Ander y Omar: Decíamos que la serie parece decidida a no dejarlos ser felices, por lo que el final en el que Omar decide dejar a Ander ir, en lugar de que sigan juntos, parece el más sano antes que seguir viéndolos sacarse la vuelta y lastimándose cuando en algún momento eran nuestra pareja favorita.
Guzmán y Nadia: Es complicado aceptar que una relación que vimos desarrollarse por tres años termine con una videollamada. Pero dados los diferentes momentos en los que están, la distancia y la edad que tienen, es comprensible que Nadia y Guzmán tomen caminos separados.
Benjamín: Su presentación en la serie es bastante molesta y su empeño con todas las medidas de seguridad a Phillippe lo hacen caer peor, pero su interés por ayudar a Samuel a superarse pareció sincero.
Los que se fueron: Nadia aparece en la conversación con Guzmán y Carla es al menos mencionada, pero nadie dijo nada de Lucrecia y tampoco apareció su personaje en Historias Breves. Parece que todos, menos los espectadores claramente, se olvidaron de ella. El final de esta actual temporada nos da a entender que Ander y Guzmán tampoco estarán en la siguiente.

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