Ted Lasso, Cero bodas y un funeral: Traumas paternales
Tras la noche victoriosa en los Emmys, Ted Lasso volvió a brillar con una trama bastante emocional en el décimo capítulo de la segunda temporada.
Luego de que el episodio anterior estuviera centrado en el coach Beard, ahora volvemos a donde nos quedamos, con Rebecca y Sam juntos y tras la confesión de Ted sobre el suicidio de su padre. En las últimas dos semanas Rebecca y Sam han estado juntos en secreto y aunque él quiere que la relación sea pública, ella no está segura.
La felicidad de ambos se ve interrumpida cuando la mamá de Rebecca llega a anunciar que su padre ha muerto. Todos en Richmond se alistan para ir al funeral y las instrucciones de Isaac al resto de jugadores sobre cómo deben ir vestidos es de esos pequeños momentos divertidos que hacen tan buena esta serie. La confusión de todos ante el hecho de que tienen que usar zapatos de vestir y no zapatillas es simplemente genial.
Todos llegan muy elegantes al funeral para apoyar a Rebecca, incluido lamentablemente su ex esposo Rupert, quien va con su joven esposa y su pequeña hija hablando de lo maravillosa que es su vida. Todos somos Sassy deseándole la muerte. Quien no llega con el resto al funeral es Ted, quien parece estar totalmente bien mientras se alista para ir pero luego tiene un ataque de pánico, claramente generado por el trauma que tiene con la muerte de su papá.
La doctora Sharon llega a ayudarlo y Ted se abre explicando lo que piensa de su papá, con quien aún está molesto por lo que hizo. Ted y Rebecca afrontan algo similar en este episodio al recordar una situación traumática que vivieron de adolescentes. Hay una clara diferencia entre encontrar a tu papá siéndole infiel a tu mamá y encontrarlo tras haberse suicidado pero hay también muchos paralelos en las historias, por lo que el capítulo intersecta ambas narraciones para llegar a emocionales finales.
La relación de ambos con sus padres ya no puede cambiar pero hablar de lo ocurrido sí puede generar cambios positivos. En el caso de Ted para avanzar paso a paso en su terapia y en el de Rebecca para mejorar la relación con su madre. Todos estos paralelos llegan a un momento muy emotivo cuando Rebecca tiene que dar un pequeño discurso en el velorio y al no tener palabras decide cantar 'Never gonna give you up', la canción favorita de su madre. Cuando se quiebra y no puede seguir cantando es Ted quien sigue la letra de la canción y luego todos se unen para generar un maravilloso momento, uno más, en la serie.
Ya en la casa, Rebecca decide terminar la relación con Sam al decirle que está asustada de salir lastimada y que necesita afrontar sus sentimientos sola. Sam, siendo el ser más bueno del mundo, lo acepta pero es probable que no hayamos visto lo último de ambos.
La otra historia del capítulo llega casi de improviso y no tenemos claro aún qué nos parece. Keeley se molesta con Roy por sus bromas sobre los funerales y tras intercambiar varias miradas a lo largo del velorio, Jamie le confiesa a Keeley que la ama. Por ahora no parece haber problemas entre Roy y Keeley pues cuando él se disculpa y le cuenta cómo le afectó la muerte de su abuelo, ella lo abraza con mucho amor. No creo que necesitemos un triángulo amoroso y menos cuando venimos de un gran momento entre Jamie y Roy, pero habrá que esperar cómo se desarrolla la historia.
Más detalles
Gritos: Todas las mujeres gritando al enterarse lo de Rebecca y Sam al punto que el cura las tiene que hacer callar fue perfecto. Todos hubiéramos reaccionado igual ante tan sorprendente noticia.
¿Qué planea Rupert?: No podemos creer que tenga una buena intención al dejar las acciones que su esposa tiene en el club a nombre de Rebecca. Además le susurra algo a Nate y eso no puede ser nada positivo.
Sandalias: El sufrimiento de Dani con los zapatos de vestir es algo que toda mujer puede entender. El alivio al ponerse unas sandalias cómodas de Rebecca es también un sentimiento con el que nos identificamos.

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