Ted Lasso, Pirámide del éxito invertida: El ascenso de Richmond y el descenso de Nate

La segunda temporada de Ted Lasso llegó a su fin. Hubo un final feliz para Richmond en la cancha, pero no hubo redención para Nate.

El capítulo final tenía varias tramas expectantes, el futuro de Richmond, la traición de Nate a Ted, la relación de Roy y Keeley y la decisión de Sam sobre su futuro.

La semana pasada cuando se reveló que Nate informó a la prensa sobre el ataque de pánico de Ted decíamos que no nos sorprendería que Ted lo perdone aunque no era eso lo que queríamos. La serie hace algo aún más lógico para Ted, quien ni siquiera le menciona a Nate que sabe que él es quien lo traicionó pero es bastante frustrante para los que queríamos ver a Nate recibir lo que merece.

Pero Ted es Ted y afronta el problema de la mejor manera, se abre con respecto a sus ataques de pánico y no le cuenta a nadie lo de Nate, aunque coach Beard y probablemente también Roy saben que es el culpable. Mientras que Nate es en este capítulo aún más insufrible que en toda la temporada, todo lo que dicen lo ve como un ataque, se la pasa el episodio volteando los ojos sintiendo que el mundo entero no está a su nivel.

Las pistas sobre su futuro se van haciendo claras con el correr de los minutos. El capítulo empieza con la información que West Ham cambiará de técnico y luego conocemos que Rupert ha comprado ese club y ya habiendo visto que hay un contacto entre Rupert y Nate no era difícil adivinar dónde terminaría Nate. Pero, ¿es en realidad Nate capaz de ser un buen técnico? Hemos visto que Nate tiene los conocimientos pero no la llegada. Su estrategia de jugar con falso nueve era interesante pero cuando no funcionó culpó solo a los jugadores y ya estaba preparado para abandonar la táctica. Cuando finalmente sí funcionó, pero con la ayuda de la motivación de Ted, sintió que ya no era su triunfo, se fue y lo peor, rompió el letrero de 'Believe'.

Su discusión con Ted reveló mucho sobre él y todas sus inseguridades. Decir que Ted lo dejó de lado es ridículo, después de todo lo que lo ayudó en la primera temporada, no puede esperar que lo lleve de la mano para todo. Lo que hizo Ted fue darle la suficiente confianza como para que él se sienta cómodo en su labor al punto que usa su sugerencia para el partido más importante de la temporada. Pero en el punto en el que está Nate todo lo que haga Ted estará mal e incluso que Roy no se amargue porque besó a Keeley es una ofensa porque le queda claro que no lo considera una amenaza.

No sabemos si la tercera temporada tendrá a Nate siendo cada vez más villano o si hay lugar para una redención pero es más fácil imaginar lo primero.

Felizmente todo esto de Nate no afectó el final de Richmond, pues lograron el empate que les permite volver a la Premier League la próxima temporada. Que Dani pateara el penal definitivo cierra bien el círculo por lo que pasó en el primer capítulo y la imagen del perrito con casco fue demasiado divertida. Que Jamie le cediera el penal muestra también todo lo que él ha mejorado como persona.

Hace una semana temíamos una historia de triángulo amoroso entre Jamie, Keeley y Roy, felizmente esto no se dio pues Jamie mostró su madurez al confesarle la verdad a Roy, pedir disculpas y asegurarle que respeta su relación. Que Roy estuviera asqueado de sí mismo por perdonarlo es una de las reacciones más genuinas que nos ha dado. Lamentablemente no todo parece estar solucionado para nuestra pareja favorita, pues las buenas noticias profesionales para Keeley generan un poco de tensión con Roy y aunque Keeley nos asegura al final que siguen juntos, no todo parece estar bien.

Finalmente la historia de Sam se resuelve como esperábamos, pues rechaza la oferta del multimillonario para quedarse en Richmond y la decisión tiene sentido pues muchos futbolistas eligen seguir en una liga competitiva en lugar de ir a países menos reconocidos por más dinero. Además el berrinche de Edwin Akufo, aunque muy gracioso, dejó claro que tomó la decisión correcta. Lo que también está claro es que en la decisión de Sam influyeron sus sentimientos por Rebecca, pero la verdad para que su relación tenga futuro sería más sensato que dejara el club.

Y así concluyó una gran segunda temporada de Ted Lasso, en la que el enfoque pasó de estar centrado en Ted a involucrar más a todo el elenco y aunque de repente no todo funcionó a la perfección, se consolidó como una de nuestras series favoritas.

Más detalles

Salud mental: Es muy importante que la serie haya tratado de la salud mental en el deporte y aunque lamentablemente para muchos algo así es un signo de debilidad, ya ha habido mucho progreso en el tema y ojalá la doctora Sharon vuelva en la siguiente temporada.

Jamie y Roy: El avance en su manera de tratarse ha sido de lo mejor de la temporada. Entre el abrazo tras lo que ocurrió con el papá de Jamie y el de ahora en la cancha tras el ascenso, nuestro amor por ellos no para de crecer.

Believe: El cartel lo puede haber roto el resentimiento de Nate pero siempre será el mantra de Ted, del equipo y de nosotros. Nos vemos en la siguiente temporada.

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