Hawkeye, Ecos: Peleando juntos
El tercer capítulo de Hawkeye nos da una de las mejores secuencias de acción, además de Clint y Kate nuevamente brillando en sus interacciones.
Los dos episodios iniciales de Hawkeye cumplieron principalmente con presentarnos a Kate Bishop, quien se robó la atención gracias al gran trabajo de Hailee Steinfeld y al carisma que mostró. Además, los momentos en los que Kate y Clint estuvieron juntos fueron los mejores. Por lo que el solo hecho que hayan estado siempre juntos en este capítulo ya lo hace mejor. Si algo de repente no había quedado claro era la introducción de Maya Lopez, también conocida como Echo, quien apareció en el final como la jefa de la 'tracksuit mafia'. Este episodio de inmediato corrige eso pues de arranque nos muestra la historia de Maya, una niña sorda y con una prótesis en la pierna.
Vemos rápido que Maya no puede conectarse con nadie pero que tiene una bonita relación con su papá, quien no tiene los medios para mandarla a un colegio especial. Esto nos hace simpatizar con Maya, a pesar que sabemos que es enemiga de Clint y Kate. Por si eso no fuera suficiente, vemos que Clint, como Ronin, mató al papá de Maya, quien termina muriendo en sus brazos. La serie nos pone en una encrucijada moral con Clint, porque si bien ya sabíamos que en su etapa de Ronin se dedicó a matar a malos como una manera de desahogarse por el hecho que perdió a toda su familia, es diferente ver que estas personas, por más que hayan estado en bandas criminales, tienen familia que los llora y que odian a Ronin por eso.
Luego de tres capítulos y a falta también de tres, ni Maya ni Kate saben que Clint y Ronin son la misma persona y nos da temor pensar en qué ocurrirá cuando Kate se entere pues ella va a Hawkeye como un ídolo. Cuando Clint dice que Black Widow mató a Ronin es cierto, ella acabó con esa persona al devolverle la esperanza a Clint, pero está claro que Maya no está convencida. Toda la acción que ocurre después que Clint se logra soltar es simplemente espectacular, los mano a mano con los 'bros' y Maya, la forma en que libera a Kate y por supuesto la persecución en carro. Kate tratando de adivinar qué hace cada flecha, ver la diferencia en el daño que cada una puede causar y por supuesto, que una de ellas lleve el logo de Hank Pym y se agigante fue lo máximo. El aterrizaje de Clint y Kate sobre un tren en movimiento fue el cierre perfecto a toda esa secuencia.
Pero si este capítulo nos encantó no fue solo por la acción, sino por el desarrollo que vamos viendo en la relación de los protagonistas. La cara de Kate cuando Clint reconoce que es una de las mejores arqueras del mundo, el hecho que ambos reconozcan que había que sacar a pasear al perro y especialmente cuando Kate lo ayuda a conversar con Nate porque su aparato auditivo está malogrado, fueron los momentos más emotivos entre ellos. Jeremy Renner hace un gran trabajo para mostrar la desazón de Clint cuando se da cuenta que Nate da casi por hecho que no podrá llegar a casa para Navidad. Por favor, nada queremos más que verlo llegar el 25 de diciembre con sus hijos.
Más detalles
Tío: Cuando el papá de Maya le dice que su tío la llevará a la casa tras su clase de karate, no llegamos a ver quién es pero se trataría de Kingpin, quien sería además el jefe máximo de la 'Tracksuit Mafia'.
Natasha: Si algo han hecho bien las series del MCU es mostrarnos lo difícil que ha sido para los sobrevivientes superar lo ocurrido en Endgame. Hawkeye no es la excepción en esto pues en cada mención o referencia a Natasha vemos el dolor en los ojos de Clint y es algo que sentimos nosotros también.
Jack: El futuro padrastro de Kate aparece solo al final pero deja una impresión al poner la espada de Ronin en el cuello de Clint cuando descubre que se ha metido, junto a Kate, al penthouse de Eleanor.
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