And Just Like That, primera temporada: Balance negativo
Tras seis temporadas y dos películas, la historia de 'Sex and the City' continuó ahora con la serie 'And Just Like That'. Lamentablemente el nivel estuvo más cerca del de las películas que de la serie original y nos dejó un mal sabor, especialmente con un personaje.
Vale decir que ya nuestra expectativa no era tan alta para esta serie, las películas no habían estado al nivel esperado, especialmente la segunda con el viaje a Abu Dhabi, y la ya conocida ausencia de Samantha sembraba dudas pues para muchos ella era el mejor personaje de la serie original.
¿Cómo iba a lidiar la serie con Samantha? Era la gran pregunta original. Esto se resolvió rápido pero inicialmente no de buena manera. Según la nueva serie, Samantha dejó de ser amiga de Carrie cuando ella le dijo que no necesitaba más sus servicios de publicista. Para cualquiera que vio Sex and the City, es claro que esto es algo que no va con su personaje y más pareció una venganza de la serie hacia Kim Cattrall por no querer volver. A lo largo de los capítulos vemos a Carrie mandándole mensajes a Samantha, y aunque con eso indican que la relación mejoró, toda esta trama solo deja claro que esta nueva serie estuvo de más.
La mayor ofensa no es que las tramas hayan sido innecesarias, sino que en el caso particular de Miranda, manchó por completo su personaje. El problema con la historia de Miranda Hobbes no es que haya decidido divorciarse y explorar su orientación sexual, el problema es cómo lo hizo.
Miranda le fue infiel a Steve sin ningún tipo de remordimiento, abandonó a su esposo de casi 20 años por una relación de tres semanas con Che y se convirtió en un personaje tan patético como exasperante. En la primera película, cuando Steve le fue infiel a Miranda, él se lo confesó de inmediato porque estaba arrepentido. Ella, en todo su derecho, decidió dejarlo y lo perdona solo después de varios meses. Acá Miranda no piensa en cómo lastima a Steve en ningún momento y la crítica no va por el hecho de que se enamore de un personaje como Che, a pesar que a lo largo de la serie original ella dejó claro que no era lesbiana. Hay muchos casos en la vida real de gente que descubre su sexualidad ya siendo mayores, la crítica es por su falta de empatía hacia su esposo y el hecho que lo engañó por varias semanas en lugar de hablar sinceramente con él.
Ella asegura que nunca fue feliz pero para los que vimos la serie no es muy difícil recordar que esto no es cierto. Si a uno le parece que Steve era el hombre para Miranda o no, no viene al caso porque para Miranda sí lo era. Hubo dudas al inicio, vaivenes como en todas las relaciones de la serie, pero en la última temporada cuando se vuelven a juntar, no hay cuestionamientos sobre su felicidad. Miranda le propone matrimonio a Steve por Dios. Pero And Just Like That decidió ignorar todo esto en favor de corregir las críticas que tuvo la serie original. Y si esta serie quería que apoyáramos a Miranda, hizo un muy mal trabajo en generar simpatía hacia su personaje y más bien hizo que quisiéramos más a Steve.
La falta de diversidad en Sex and the City es algo que siempre generó críticas y es cierto, la serie careció de personajes que no sean blancos y heterosexuales salvo por algunas muy contadas excepciones. ¿Cómo lo resuelven? Rápido, una amiga india para Carrie y dos afroamericanas para Charlotte y Miranda. Esta sobrecorreción generó también que la serie se llene de historias que luego no tuvo tiempo de explorar.
Miranda fue alcohólica por tres capítulos y luego mágicamente se curó y nunca se habló más de eso. Carrie escribió un libro y después no supimos más de su publicación. No tenemos nada en contra de Nya, pero qué tanto pueden interesarnos los problemas con su esposo si apenas la vemos dos minutos por capítulo. De las adiciones sin dudas la mejor fue Seema, quien se integró de una manera más natural en la vida de Carrie.
¿Qué decir de la historia de Carrie? Es claro que la serie nunca supo qué hacer con Carrie en una relación, por eso no la reconciliaron con Big hasta casi la última escena del último capítulo, los separaron en la primera película y los tuvieron en constante pelea en la segunda. Entonces casi que no sorprende que esta vez hayan matado a Big en el primer episodio.
La historia de Carrie no es mala, es interesante verla en duelo y aprender a superar esto, aunque nos hartamos de escucharla usar el argumento de su esposo muerto. Carrie mostró sus características de la serie original, con lo bueno y lo malo. Su egoísmo pero también su compasión. Su peor momento es cuando buscó a Natasha a pesar que ella le dejó claro que no quería tener contacto y su mejor momento es esa conversación con Steve mientras pintaban la casa.
Su historia amorosa fue bien llevada, Peter nos cayó bien pero si Carrie no sintió nada con el beso no podemos forzar. El final con Franklyn fue inesperado pues él era un personaje que había aparecido casi de relleno en capítulos anteriores pero tampoco es ilógico.
La única relación que se salvó fue la de Charlotte y Harry y es que si nos quitaban eso no parábamos hasta protestar en frente de HBO. El reto para Charlotte fue Rose, quien comenzó a cuestionar su identidad y prefirió ser llamada Rock. Aunque hubo sorpresa al inicio y algo de disputa por parte de Charlotte, ella y Harry fueron un soporte importante para su hija y la verdad fueron más comprensivos de lo que por momentos Rock mereció, como en el 'they-mitzvah' del último capítulo.
No se ha anunciado si la serie tendrá una temporada más. Esta no nos ha gustado y la verdad que cada nueva adición tras la serie original ha dañado la opinión que teníamos originalmente. Tal vez sea hora de dejar descansar a estos personajes que tanto nos dieron en su momento.
Más detalles
Che: Por dónde empezar. La personalidad de Che Díaz se redujo a dos palabras, woke y weed. Un personaje muy mal escrito y que como comediante daba pena. En un capítulo le dice a Miranda que la ama, en otro que no quiere una relación tradicional y en el último le pide que vaya con ella a Los Ángeles. Una prueba más de lo mal que estuvieron llevadas las historias.
Big: Es increíble lo poco que hemos mencionado lo ocurrido con Big considerando lo monumental que fue ese momento en el primer capítulo. Lo más irritante de ese momento no fue su muerte, sino el accionar de Carrie. Por el amor de Dios mujer aprieta 911 en tu teléfono.
Stanford: El fallecimiento de Willie Garson nos entristeció a todos pero creo que se le pudo dar un mejor final a su personaje. En la serie original Stanford aparece en menos de un tercio del total de capítulos y nunca tuvieron que darnos una explicación para su ausencia. Tal vez era hasta mejor no decir nada que hacer que abandone a Anthony y a Carrie, especialmente en el momento en el que estaba ella.
Anthony: Hablando de él, es probablemente el único punto alto de la serie. Mantuvo la esencia de su personaje, su humor sin tapujos y su amistad incondicional. Esta serie no te merece Anthony, no merecemos a tus 'hot fellas'.
Cringe: O como diríamos por acá, vergüenza ajena. Es lo que más hemos sentido a lo largo de la serie, especialmente con dos escenas que tuvieron a Miranda de protagonista. Obviamente la de la cocina en casa de Carrie, pues fue de esos momentos en que rogaba que todo acabe ya. La otra es la de Miranda gritando como loca en las escaleras del edificio de Che, actuando de una manera tan patética que daba cólera y pena a la vez.
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